La historia de Lorenzita: la monja un poroto

CASI MONJA Pero Lorenza una vez metio la pata, y eso fue cuando en un rapto de misticismo y algo de pena, guardó su corazón bajo llave. En un cofre de madera. Con candado de metal. Con un cartelito que decía: Para Lorenzo. Ella estaba segura de que si los dioses del olimpo los habían juntado alguna vez, sin hacer más que levantarse cada día de la cama, ellos mismos los iban a volver a cruzar. Porque a Lorenza estaba un poco loca pero no la engañaban... su corazón era color Lorenzo, y ya había intentado de muchas formas a veces hasta peligrosas de cambiarlo, pero no lo logró. Lo que los dioses no le habían dicho, porque son así medio cagadores a veces, era por qué los habían separado. Y minga que le iban a contar. Y fue así que Lorenza se hizo monja. No, jamás. Tiró al fondo del arrollo al lado de su casa (bien lejos) su corazón encadenado y herméticamente cerrado. Y lo hizo orando a los dioses del olimpo la siguiente oración: ¡O bellos padres que habitan en algun lado y beben vino en sus hermosas togas, permitan que las historias como la que protagoniza Javier Bardem en la version cinematográfica de "el amor en tiempos de cólera" sean reales y que yo pueda reencontrar a mi Lorenzo y compartir una cama doble con él en un crucero por algun río de centroamérica, y ya que están por favor asegurense que lo reencuentre a tiempo para tener hijitos, y si no les parece... Dejen que yo me ocupe de mis asuntos amorosos, caramba. En el nombre de la sal, el limón y el aceite. Amen. O achis, que para Lorenza era lo mismo.

Lista de regalos para mi cumpleaños

Funciona como las listas de casamiento, y aqui va:

- Todas las temporadas de Scrubs
- El vivo de Flight of the Conchords en "One night stand"
- Un micrófono
- Un Ukelele
- Un cajón peruano
- Una entrada para ver Cirque du soleil
- Bombones de chocolate!
- Una entrada para ver a Karamelo Santo. Pero, al igual que para el circo el que me la regale tiene que ir conmigo.
- Un garage prefabricado, de 2x3m
- Historias de Cronopios y Famas de Julio Cortazar

La historia de Lorenzita: Moradaena

Y ocurrió que Lorenza se enamoró. Pero se enamoró como nunca antes se había enamorado: al revés. No me pregunten como fue eso porque ni a mi me contó; pero la cosa es que se enamoró al revés; osea que NO se enamoró de un mocito (porque era jovencito) que estaba enamorado de ella. Enamorado de su perfil mas que todo, porque si Lorenza tenía algo apreciable era su perfil... y tal vez la línea del cuello cuando se une con la espalda.
No se enamoró, pero siempre que lo veía se sentía atraída hacia su pez como las moscas a cualquier cosa que tenga olor. Se sentía a traída al pez, si, el pez dorado del mozo. El pez dorado que Juancito tenía tatuado en su pantorrilla derecha.
Era como si dentro de una pecera (ya que estamos con los peces) Lorenza fuera uno con corazón de metal, y Juancito fuera un iman que desde el otro lado del vidrio la hiciera ir para un lado y para el otro.
Pero parece que para mayor enredo, Juancito también se había enamorado al revés. Pero en su caso se había enamorado para adentro. Para hacerlo más explícito, porque a esta parte sí me la contaron, lo que le pasaba a Juancito el mocito era que cuando él cerraba los ojos podía imaginar el perfil (y el cuello y la espalda) de Lorenza, y podía escribirle canciones y darle... todo su... corazón; pero cuando los abría, todos los pensamientos se derretían y quedaban difusos, insulsos, pagajosos.
Entonces Juancito se contentaba con mirarla, y seguir su trabajo (trabajaba tallando pececitos dorados en madera para un artesano que los vendía al por mayor); y Lorenza se contentaba con estar enamorada, porque eso siempre le gustó; era como su área de experiencia, y de ahí no salía.

Y vino un día un hada mágica y les hizo a los dos plinplin y Juancito pudo hablar, y Lorenza salió de su lugar cómodo y pudieron darse... la mano y fueron felices por siem... un rato.
Fin... Continurá

La historia de Lorenzita: volviendo al futuro

Y paso que Lorenza llego un dia a vieja. Bueno esa edad en la que todavia no era vieja, pero se le daba por hacer chochadas como: organizar una fiesta para todos sus amores, amantes amados y pretendientes. Seria una galleteada, con mates para que no se le atraganten los invitados.
Polaroncio; Pol, que era ya su pareja hacia varios muchos tantos anios, entendio que era algo importante para ella, y ese fin de semanan se organizo una salida a pescar.
Llego el dia de la reunion y el barrio se convirtio en un caos, especialmente porque las galletas que Lorenza cocinaba ya tenian fama internacional y en esta ocasion, las daria gratis como lo habia hecho alguna vez en su juventud.
Entre la multitud (que tampoco era tan enorme... solo unas cuadras) se destacaba Lorenzo, que habia llegado en lo que Lorenza penso que era un caballo blanco (Lorenzo tambien se habia ganado su fama a traves de los anios en el mundo ecuestre) pero que en realidad era una moto de agua que tuvo que empujar desde el puerto porque no tenia candado.
Por ahi andaba Esmeraldo tambien, un hombre de muy poca estatura que solo se veia porque lo traia en brazos su novia.
- Gordo, no era el cumpleanios de tu prima?
- Si gordita
- Pero por que el cartes dice "Fiesta de examantes"?
- Porque es una fiesta tematica, por que no dejas de preguntar tanto? Dale, comemos unas galletas y nos vamos
Cada uno trajo un pequenio regalo, y se llevo algo a escondidas:
Lorenzo trajo de vuelta un unicornio azul de jugete y se llevo un duende del jardin.
Esmeraldo trajo un CD regrabable y se llevo la computadora.
Stefenfrosken, un aleman del que Lorenza casi ni se acordaba, excepto porque le trajo unos aros que se le habian perdido, se llevo un cubrecama que no se preocupo en esconder.
El unico que no se llevo nada fue el mago Mielin que vino, a regelarle un hermoso beso( aaaaa...)
Tambien estaba Leoncio, un hombre negro y solemne como la noche que trajo lapices de colores acuarelables que no irritan la piel, y se llevo las cortinas porque dijo que era lo unico que le faltaba en su casa.
Una vez terminada la galleteada (que a decir verdad fue divertida para todos excepto para uno que habia ido para declararle su amor finalmente y se arrepintio porque le parecio todo el cuento de la fiesta una tremenda locura) Lorenza se sintio... un poco vacia... le faltaban algunas que otras cosas...
Y agarrense porque se pone cursi, volvio Polaroncio de su exitosa pesca alegre y radiante, por suerte para Lorenza porque su buen humor alcanzo para perdonar todo el desastre y para consolar a Lorenza que enseguida se animo contandole los detalles.
Pol, que era un tipo alto carinioso y gracioso (guinio guinio...) hizo al fin de semana siguiente su version de fiesta de examantes con panqueques y clerico, y como ya no quedo casi nada en la casa, a sus sesenta y muchos anios Lorenza y Polaroncio se mudaron a un camion rodante, y como no lo pueden dejar mas de tres dias en cada lugar, viajan por el mundo.



La historia de Lorenzita: que ongo

Lo que pasaba en realidad es que Lorenza... tenia hongos. Y como ningno de los tecitos del mago funcionaron, decidio nomas dejarlos crecer: entre los dedos de los pies, las unias del dedo grodo, el espacio entre los pechos que se transpira cuando camina mucho; y como eran tantos los empezo a vender en un puestito en la vereda.
Los clasifico segun sus propiedades, y pronto empezo a llegar gente desde muy lejos para buscar los famosos hongos que resultaron tener muchos usos. Los viejitos los buscaban para el insomnio, algunos chefs para lograr ese sabor unico que llevara a su restaurante al exito rotundo, algunos artistas para llegar a nuevos niveles de inspiracion. Todos llegaban, compraban su hongo y se iban.
Ya despue sde unos meses, Lorenza estaba cansada de cerrar el stand sola, y con frio... asi que decidio tomar el toro por las astas, y... escribio en un papel:
quedate, para siempre, conmigo
y lo repitio en papeles chiquitos y les puso su direccion, la de su casa y la de su imeil, y los puso uno a uno en el fondo de las bolsitas de arpillera en las que vendia sus hongos.
Lo que paso fue que al dia siguiente... Nadie noto su nota.
Hasta que un dia... recibio un imeil.
Que decia... muy buena la frase, te la compro.
Y desde ese dia, los hongos "quedate" se producen en centenares de macetas en un invernadero en tailandia, por cuestiones de costo de mano de obra, y Lorenza recibe dinero de los derechos de autor, con el que compra suavisante para la ropa.
Sigue vendiendo sus propios hongos a clientes fieles que saben apreciar la produccion artesanal.

La historia de Lorenzita: la banda lavanda

Lo que no se sabía hasta ahora, es que hay varias versiones de la vida de Lorenzita. Hay quienes dicen que pasó que Lorenza, con su corazoncito en recuperación, y mostrando grandes avances, según el dotor, empezó a cantar. Primero solita en la ducha, después mientras bañaba al gato, después mientras preparaba milanesas de berenjena, porque ahora comía bien la señorita. Por poco se hace vegetariana, pero se comió una empanada de carne una vez por equivocación, y tuvo una experiencia de placer tan parecida a un orgasmo, que prometió solo dejar de comer carne para aumentar la expectativa de la próxima vez. La cosa es que la muchacha cantó en el baño, cantó en la cocina, y cantó en el zaguán de la casa. Y fue ahí que la escuchó un guitarrista que pasaba y le dijo:
-Yeeeeeguaa!
-Eh… me parece que te desubicaste.
Lorenza estaba estrenando algunas frases nuevas que leyó en un libro de autoayuda.
Carlitos se quedó helado, y Lorenza también. Pero zafó el momento incómodo, y terminaron los dos revolcados entre los jazmines del patio del fondo.
No, mentira. Terminaron quedando en encontrarse para tocar y cantar otro día.
No sé si habrá sido la nueva dieta, pero Lorenza seguía encontrando experiencias orgásmicas a su alrededor.
Llegó al restoran donde todos los jueves tocaba la banda: Lavanda. Era una noche de verano así que las mesas estaban todas afuera, y las luces de navidad colgadas entre las hojas de parra empezaban a hacerse notar. La banda estaba formada por tres hombres de los que Lorenza se enamoró a la vez.
Claude, un francés pelilargui cabizbajo de una caballerosidad que derretiría hasta a una feminista afiliada al gremio, y la haría seguirlo como un perrito feliz.
Jack, un neocelandés de tez oscura y de una formalidad, que en medio de la conversación ya tiene a cualquier oponente femenino visualizando una vida juntos al estilo “casita de madera en las montañas”.
Y Carlitos, Charles para los amigos, un inglés… grandote digamos, que le gusta hablar de sí mismo, y mostrar sus pasos de baile nuevos sin importarle hacer el ridículo, provocando la típica risita coqueta que oculta el: si no estuvieran tus amigos te salto encima y te quedás sin oreja.
A todo esto Lorenza hizo un gran esfuerzo en mantenerse entera, y lo logró sacudiendo la pandereta como si fuera quinta integrante de los Beatles, en sus mejores épocas.
Esa noche soñó que dormía en un campo de lavanda. Y se despertó cuando se mojó... por la lluvia.

La historia de Lorenzita: a comerrrr perdices

Y bueno, Lorenza finalmente arregló su corazón, con la ayuda de Bonobon... el arreglador... de corazones.
Y anda por ahí, enamorándose de todo; con corazón nuevo a cualquiera le pasa. Arriba Bonobon le puso un dispositivo nuevo que había inventado, y cambiaba de color según las emociones, así que si se ponía triste, igual la pasaba bien viendo como cambiaba de color su corazón refundido, restaurado y requetestaurado.
Pidió cordialmente que no se publicara más sobre sus historias, así que y desde el staff de este blogg... todo el gran staff... vamos a respetar su deseo.