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Olivia
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Funciona como las listas de casamiento, y aqui va:
- Todas las temporadas de Scrubs
- El vivo de Flight of the Conchords en "One night stand"
- Un micrófono
- Un Ukelele
- Un cajón peruano
- Una entrada para ver Cirque du soleil
- Bombones de chocolate!
- Una entrada para ver a Karamelo Santo. Pero, al igual que para el circo el que me la regale tiene que ir conmigo.
- Un garage prefabricado, de 2x3m
- Historias de Cronopios y Famas de Julio Cortazar
- Todas las temporadas de Scrubs
- El vivo de Flight of the Conchords en "One night stand"
- Un micrófono
- Un Ukelele
- Un cajón peruano
- Una entrada para ver Cirque du soleil
- Bombones de chocolate!
- Una entrada para ver a Karamelo Santo. Pero, al igual que para el circo el que me la regale tiene que ir conmigo.
- Un garage prefabricado, de 2x3m
- Historias de Cronopios y Famas de Julio Cortazar
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Y ocurrió que Lorenza se enamoró. Pero se enamoró como nunca antes se había enamorado: al revés. No me pregunten como fue eso porque ni a mi me contó; pero la cosa es que se enamoró al revés; osea que NO se enamoró de un mocito (porque era jovencito) que estaba enamorado de ella. Enamorado de su perfil mas que todo, porque si Lorenza tenía algo apreciable era su perfil... y tal vez la línea del cuello cuando se une con la espalda.
No se enamoró, pero siempre que lo veía se sentía atraída hacia su pez como las moscas a cualquier cosa que tenga olor. Se sentía a traída al pez, si, el pez dorado del mozo. El pez dorado que Juancito tenía tatuado en su pantorrilla derecha.
Era como si dentro de una pecera (ya que estamos con los peces) Lorenza fuera uno con corazón de metal, y Juancito fuera un iman que desde el otro lado del vidrio la hiciera ir para un lado y para el otro.
Pero parece que para mayor enredo, Juancito también se había enamorado al revés. Pero en su caso se había enamorado para adentro. Para hacerlo más explícito, porque a esta parte sí me la contaron, lo que le pasaba a Juancito el mocito era que cuando él cerraba los ojos podía imaginar el perfil (y el cuello y la espalda) de Lorenza, y podía escribirle canciones y darle... todo su... corazón; pero cuando los abría, todos los pensamientos se derretían y quedaban difusos, insulsos, pagajosos.
Entonces Juancito se contentaba con mirarla, y seguir su trabajo (trabajaba tallando pececitos dorados en madera para un artesano que los vendía al por mayor); y Lorenza se contentaba con estar enamorada, porque eso siempre le gustó; era como su área de experiencia, y de ahí no salía.
Y vino un día un hada mágica y les hizo a los dos plinplin y Juancito pudo hablar, y Lorenza salió de su lugar cómodo y pudieron darse... la mano y fueron felices por siem... un rato.
Fin... Continurá
No se enamoró, pero siempre que lo veía se sentía atraída hacia su pez como las moscas a cualquier cosa que tenga olor. Se sentía a traída al pez, si, el pez dorado del mozo. El pez dorado que Juancito tenía tatuado en su pantorrilla derecha.
Era como si dentro de una pecera (ya que estamos con los peces) Lorenza fuera uno con corazón de metal, y Juancito fuera un iman que desde el otro lado del vidrio la hiciera ir para un lado y para el otro.
Pero parece que para mayor enredo, Juancito también se había enamorado al revés. Pero en su caso se había enamorado para adentro. Para hacerlo más explícito, porque a esta parte sí me la contaron, lo que le pasaba a Juancito el mocito era que cuando él cerraba los ojos podía imaginar el perfil (y el cuello y la espalda) de Lorenza, y podía escribirle canciones y darle... todo su... corazón; pero cuando los abría, todos los pensamientos se derretían y quedaban difusos, insulsos, pagajosos.
Entonces Juancito se contentaba con mirarla, y seguir su trabajo (trabajaba tallando pececitos dorados en madera para un artesano que los vendía al por mayor); y Lorenza se contentaba con estar enamorada, porque eso siempre le gustó; era como su área de experiencia, y de ahí no salía.
Y vino un día un hada mágica y les hizo a los dos plinplin y Juancito pudo hablar, y Lorenza salió de su lugar cómodo y pudieron darse... la mano y fueron felices por siem... un rato.
Fin... Continurá
